Protocolo utilizado
Qué protocolo intervino en la evaluación.
Evaluar posibles candidatos para un protocolo clínico implica cruzar mucha información: diagnósticos, antecedentes, medicación, resultados de laboratorio y criterios de inclusión y exclusión.
Protocolos AI organiza esa revisión inicial. Toma los pacientes seleccionados, los compara con los protocolos que se quieren analizar y genera una evaluación explicada para cada combinación.
No siempre es necesario analizar toda la base de pacientes contra todos los protocolos disponibles.
El profesional puede seleccionar el área que quiere revisar —por ejemplo cardiología, diabetes, obesidad u oftalmología—, combinar varios tipos o incluirlos todos.
Antes de ejecutar el proceso, la aplicación permite revisar qué pacientes y protocolos participarán del análisis.
Esto permite trabajar sobre un grupo concreto y repetir posteriormente el proceso con otros criterios o protocolos.
La información clínica disponible del paciente aporta el contexto necesario para realizar la comparación: diagnósticos, antecedentes, medicación actual, resultados de laboratorio, estudios relevantes y otras observaciones registradas durante el seguimiento.
Protocolos AI utiliza esos datos como punto de partida.
Si un criterio necesita información que no está disponible, el sistema no la supone: la identifica como faltante para que pueda ser revisada.
Datos clínicos + medidas
Cada protocolo se incorpora con una configuración concreta: nombre, tipo de protocolo, centro de investigación, sponsor o laboratorio, médico responsable y estado operativo.
Pero lo fundamental son sus criterios.
Los criterios de inclusión y exclusión quedan visibles dentro de la aplicación y constituyen la base sobre la que se realiza posteriormente la evaluación de cada paciente.
La IA no compara al paciente contra una regla invisible. El profesional puede ver qué protocolo se está utilizando y cuáles son los criterios que intervienen en el análisis.
Protocolo visible
Inclusión + exclusión
Una vez definidos ambos lados —la información clínica disponible y los criterios del protocolo— comienza el cruce.
Protocolos AI analiza cada combinación paciente–protocolo y revisa los criterios de inclusión, exclusión y los datos necesarios para poder evaluarlos.
Cuando existe información suficiente, puede identificar compatibilidades o incompatibilidades.
Cuando no la hay, el sistema puede clasificar el resultado como DUDOSO y señalar exactamente qué información falta.
Una vez terminado el proceso, cada combinación paciente–protocolo recibe uno de tres estados:
Pero la etiqueta es sólo el comienzo.
La aplicación conserva también el motivo resumido de la evaluación, los datos faltantes y la explicación utilizada para obtener el resultado.
Esto permite que el médico no tenga que aceptar una conclusión de la IA a ciegas: puede revisar por qué fue clasificado de esa manera.
Cada evaluación debe poder reconstruirse. Protocolos AI conserva la información necesaria para saber sobre qué se realizó el análisis.
Qué protocolo intervino en la evaluación.
Qué versión o documento fue utilizado como referencia.
De dónde se obtuvo la información correspondiente al protocolo.
Qué requisitos de inclusión y exclusión fueron considerados.
Qué conclusión produjo el análisis y cuál fue su fundamento.
Los protocolos clínicos pueden cambiar con el tiempo.
El sistema permite conservar los criterios y metadatos utilizados en cada análisis, junto con su fecha de consulta y fuente, para que una evaluación realizada hoy no pierda su contexto si posteriormente aparece una nueva versión.
Esto permite volver a ejecutar el análisis utilizando información más reciente y mantener la trazabilidad de las evaluaciones anteriores.
Protocolos AI funciona como herramienta de apoyo para la revisión inicial de pacientes frente a protocolos clínicos.
La inteligencia artificial organiza información, compara criterios y genera explicaciones.
El profesional conserva el control sobre la interpretación, la confirmación de los datos y cualquier decisión posterior.